Posts de la categoría ‘Mi vida’
Dec
Fin
Gracias por haberme escuchado con sus ojos siempre que tuve algo que decir…
Dec
Giros
Sueño con paisajes vistos desde lo alto, mapas infinitos de caminos lejanos, ríos que llegan al mar y se mezclan, montañas que forman países, nuevas tierras; sueño con horizontes amplios y claros, sueño con rostros de gente que no conozco.
Quiero que lleguen a mi vida días fríos y de tormentas, para luego desear con todas mis fuerzas: que salga el sol…
Quiero extrañar, existir, ser. Derrumbar mis propias barreras.
Nov
Cuentos chinos
Nunca confíen en la palabra de un chino (chino de los amarillos y de ojos rasgados, un chino en serio, no de los de cabello rizado).
A mí me lo advirtieron y no quise creerlo, pero luego de lo vivido lo he confirmado.
No pregunten por qué, no querran saberlo, y mucho menos vivirlo; sólo ténganlo presente.
Nov
La prima de una amiga tiene dos problemas…
[...]—Siempre es interesante plantearse qué forma de vida causa más problemas, la de mujer con pareja o la de mujer sin pareja.
—Si tienes pareja, al menos ya no tienes que seguir buscando.
—Eso suponiendo que sea la adecuada. Y aunque lo sea, al cabo de dos años estarás tan aburrida que tendrás que empezar a buscar de nuevo. Y entonces tendrás el mismo problema que si estuvieras soltera, sólo que ya no lo estarás. Así que en lugar de un problema, tendrás dos.
Y aquí pondría la canción de Juanga, esa donde se tira al drama con todo:
Yoo noo naací para amar, nadie nació para mí…
No la tengo, chíflenla.
Oct
Buenos Aires
El vuelo duró unas seis horas, cada tanto con algunas turbulencias, las primeras comprensibles y hasta graciosas, las siguientes, intensas y peligrosas, tanto que generaron nerviosismo y miedo en los pasajeros, incluyéndome a mí que no hacía más que apretar tu mano para darme valor; y casi llegando al aeropuerto: “Señores pasajeros, debido al mal tiempo el aterrizaje programado en el aeropuerto de Ezeiza queda cancelado, en breves maniobras nos dirigiremos a Aeroparque, mantengan sus cinturones abrochados”.
¿”Breves maniobras”?, eso más bien parecía una exhibición de la Fuerza Aérea. Rostros angustiados y tensos; tu mano y la mía, juntas.
Llegando a Aeroparque la cosa se puso más tensa, antes de aterrizar dimos varias vueltas esperando luz verde para entrar a la pista de emergencia, me pareció escuchar que alguien decía “Dios mío”, luego el tren de aterrizaje y en seguida las palabras del capitán agradeciendo viajar con la aerolínea, no se hicieron esperar los aplausos y las risas mezcla de nervios y alivio, luego, aun con tu mano entre mis dedos, sentados en nuestros asientos y con el cinturón puesto, nos miramos y yo congelé ese momento: tus ojos grandes, tu pelo negro; sonreímos divertidos y nos sumamos a los aplausos y los gritos de por fin haber llegado a Buenos Aires…

